Un cielo obscuro que dejaba ver la profundidad de la luna; Un cielo negro que muestra distancias infinitas, tan grande, tan majestuoso que hace olvidar por instantes la estupidez de nosotr@s.
La gente corré… Un@s gritando, un@s jugando, un@s riendo; Y en medio de la ciudad, vamos un@s con tristeza.
La lluvia que baña las ventanas parece llanto. No triste, solo, presente.
Toda el agua que dibuja figuras y las borra, que repite sus lineas, su marcha.
Esas nochas en las que olvidas el dolor: lo exterior, donde no hay más preguntas, donde no hay más respuestas.
Esas noches en las que hasta te divierte seguir. Si! Te da risa, sale de mi ser un esbozo de sonrisa que sin saber porque, intenta ser sincera.
Por un momento no necesito de nada, nadie me importa, a nadie deseo…
Es más, solo quisiera congelar este momento y mientras el agua baña las ventanas, intentar configurar un pensamiento.
Concretar al fin una idea, conocerla, entenderla y poder expresarla, aunque nunca lo haga.
Esta noche me sugiere visualizar algo especifico, romper esta abstracción que me agobia y absorbe.
