
Yo sigo en mi línea anti-operación bikini: un pastel! Pero hay que consolarse: no contiene azúcar refinado, ni harinas refinadas, así que algo es algo. Además, tiene un alto contenido en proteínas, así que va a ser hasta sano. Esta receta la he tuneado de la que encontré en la página de Rezeditas, muy recomendable. A mí quizás no me ha quedado tan subido el pastel, tendré que ir cogiéndolo el tranquillo.
Es una receta con una textura muy esponjosa y agradable. Yo he utilizado para esta receta un envase muy práctico que se encuentra en el Mercadona de 9 claras de huevo. Es la manera de evitar tirar 9 yemas, al menos a mí me pasa que luego no sé qué hacer con ellas… Así que lo recomiendo.
Ingredientes:
- 9 claras de huevo (un envase del Mercadona)
- 90 gr de azúcar moreno
- 120 gr de harina de almendras
- 3 sobrecitos blancos (el acidulante) del gasificante para repostería del Mercadona
- Sal entera
- Ralladura de un limón
Elaboración:
Antes de nada, precalentar el horno a 150ºC. Primero haremos el azúcar glass: yo lo he hecho colocando el azúcar moreno en el vaso triturador de la batidora, moliendo durante un minuto. Listo. Se reserva.
Aparte, se baten las claras a punto de nieve con el accesorio de barillas. Cuando estén bien montadas, se añaden los sobres de acidulante y la sal, y se montan un poco más. Añadir entonces con cuidado el azúcar, añadiendo con movimientos envolventes, y después la harina de almendra, con cuidado de que no se baje.
Verter la preparación en un molde de corona bien engrasado (yo utilicé pasta de almendra). Quizás este fue el motivo de que no me subiera, creo que el pastel original no se debe engrasar. Aún así, estaba muy bueno, y de esta forma no se pegó al molde.

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